Si tan solo me miraras un poco, comprenderías lo que te adoro y la fata que me haces. Si tan solo supieras que mi alma te anhela y que los pies hace tiempo viven al revés. Mi cabeza no para de extrañarte y no es ninguna paranoia cursi, es que vive tocando el suelo midiendo la sangre que le llega y quiere repeler para quedarse sola, sin nada, sin pensamiento, sin mi y sin vos.
Desde el espejo te miran esos ojos que no conoces. Que no querés conocer. Que no querés mirar - ni que te miren- te lastiman y no entendés porque, hay que saber ser, no es nada fácil. Una mano se mueve, la otra la sigue, la sincronizacion es perfecta e increíble. Su corazón late, al ritmo de un tambor y te no deja dormir por el ruido, vive en vos, en tus oídos, en tu boca, en tu cuerpo, en tu pelo, brazos y manos, en lo mas profundo de la frente, en el interior. Vive en ese lugar de donde lo querés extirpar y no podes. No se acerca.. solo fue una prueba, solo fue un instantáneo delireo que no funciono, y acá estas, escribiendo pelotudeces, intentando imaginar que pasa del otro lado de esa pared aparentemente irrompible a la que, por orgullo, ya no le pegas mas, ni te interesa hacerlo -mentira-