jueves, abril 07, 2011

No somos más 
que una gota de luz,
una estrella fugaz,
una chispa, tan sólo, 
en la edad del cielo.



No somos lo
que quisiéramos ser,
solo un breve latir
en un silencio antiguo
con la edad del cielo.



Calma,
todo está en calma,
deja que el beso dure,

deja que el tiempo cure,


deja que el alma


tenga la misma edad 


que la edad del cielo.



No somos más
que un puñado de mar,
una broma de Dios,

un capricho del Sol 


del jardín del cielo.



No damos pie
entre tanto tic tac,
entre tanto Big Bang,
sólo un grano de sal
en el mar del cielo.
Jorge Drexler